Mejores prácticas y estrategias para una gestión de productos respetuosa con el clima

Lo digital es físico

La revolución digital, aunque transformadora, tiene un profundo impacto medioambiental. Se estima que solo el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) representa aproximadamente el 3,7 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, una cifra superior a la de todo el sector de la aviación y equivalente a la del transporte de mercancías por carretera. Las previsiones sugieren que esta cifra podría alcanzar hasta el 14 % en 2040, por lo que las consecuencias para nuestro clima y nuestra biodiversidad no pueden subestimarse.

Este manual pretende poner de relieve un hecho que a menudo se pasa por alto: el mundo digital es, en realidad, físico, ya que está vinculado al medio ambiente de múltiples maneras. Cada byte de datos, cada transacción en línea y cada innovación digital deja una huella en nuestro planeta. Es fundamental reconocer que los servidores, los centros de datos, los dispositivos de los usuarios finales y la vasta infraestructura que hace posible nuestras experiencias digitales se basan en la realidad física y consumen recursos medioambientales y energía.